Sierra de las Nieves: 16º Parque Nacional de España

El pasado 2 de febrero, el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico aprobó el proyecto de Ley para que la Sierra de las Nieves sea catalogada como Parque Nacional, sumándose así, a los quince Parques Nacionales ya existentes en el territorio español. A través de este post descubriremos lo que esconde la Sierra de las Nieves y los motivos principales que han propiciado su inclusión en la Red de Parques Nacionales.

¿Dónde se sitúa la Sierra de las Nieves?

A pesar de su próxima declaración como Parque Nacional, la Sierra de las Nieves es una gran desconocida para la sociedad en general, posiblemente eclipsada por otros importantes Parques Nacionales en Andalucía como son Doñana y Sierra Nevada. La Sierra de las Nieves se encuentra en la Comarca de la Serranía de Ronda, en la provincia de Málaga, formando parte de las Cordilleras Béticas ya que se sitúa en su extremo occidental. Llama la atención su pequeña extensión, ya que su superficie es de unas 20.000 hectáreas aproximadamente, este dato nos da una pista de su importante valor y riqueza.

¿Qué ha llevado a declarar a la Sierra de las Nieves como Parque Nacional?

El parque se sitúa muy cercano a la costa, además presenta una gran variabilidad de altitudes dentro del mismo, siendo su pico más elevado el pico Torrecilla (1.919 metros). Este hecho da lugar a una gran diversidad climática pudiendo encontrar diferentes climas mediterráneos en los diferentes puntos de la sierra. La diversidad climática que presenta la Sierra de las Nieves influye de forma directa en la distribución y variabilidad florística, tanto es así que, la Sierra de las Nieves es el único macizo montañoso de Andalucía occidental donde se encuentran presentes todos los pisos bioclimáticos de la región mediterránea, a excepción tan solo del crioromediterráneo (presente en Sierra Nevada).

Como ya hemos comentando antes la diversidad climática se traduce directamente en una elevada variabilidad de especies vegetales. Tanto es así, que más de un tercio de las especies descritas en la comunidad autónoma de Andalucía se encuentran en la Sierra de las Nieves. En el parque podemos encontrar numerosas especies catalogadas en peligro de extinción o vulnerables, destacan: el pinsapo (Abies pinsapo), el tejo (Taxus baccata), la belladona (Atropa belladonna), el acebo (Ilex aquifolium), el laurel (Laurus nobilis), el mostajo (Sorbus aria) y varias especies de cerezo.

Mención aparte merece el pinsapo (Abies pinsapo), ya que la Sierra de la Nieves es su principal bastión albergando el 65% de la superficie de pinsapar en el territorio español, siendo este uno de los motivos por el que la Sierra de las Nieves se convierte en Parque Nacional. Este abeto forma densos bosques en zonas de umbría entre los 1000 y los 1800 metros pudiendo mezclarse en cotas bajas con quejigo, pinos carrasco, encina o alcornoques.

Otra de las especies emblema que encontramos en la Sierra de las Nieves es el tejo (Taxus baccata). Este árbol es muy escaso y se encuentra en grave peligro. Destaca por su longevidad pudiendo llegar a los 700 años de edad, desgraciadamente el aumento de las temperaturas y la acción humana han reducido considerablemente el número de tejos dificultando enormemente su regeneración. Los pocos ejemplares que quedan en la sierra se encuentran por encima de los 1.300 metros, y desde hace algo más de una década se intenta su recuperación mediante las repoblaciones. Su principal amenaza a parte de las ya mencionadas es su consumo por parte de ungulados o ganado.

La variabilidad florística trae consigo una notable riqueza faunística, ya que son numerosas las especies que aprovechan los diferentes ecosistemas que podemos encontrar en la Sierra de las Nieves para asentarse en ellos. La especie más numerosa y destacable que podemos encontrar en la sierra es la cabra montés (Capra pyrenaica) ya que podemos encontrarla en casi cualquier rincón del parque, aunque sin duda prefiere las zonas mas altas y escarpadas. Otros grandes herbívoros presentes en la Sierra de las Nieves son el jabalí (Sus scrofa), el muflón (Ovis orientalis musimon) y el gamo (Dama dama). Además, es destacable la riqueza de pequeños mamíferos carnívoros, destacando: el meloncillo (Herpestes ichneumon), la nutria (Lutrinae), la jineta (Genetta genetta) o la garduña (Martes foina).

Pero sin duda, los vertebrados que más abundan en la Sierra de las Nieves son las aves, encontrando unas 120 especies. En concreto aquí reinan las rapaces ya que podemos encontrar varias parejas asentadas de águila real (Aquila chrysaetos), águila perdicera (Aquila fasciata) y halcón peregrino (Falco peregrinus), además de un importante número de águila calzada (Hieraaetus pennatus), águila culebrera (Circaetus gallicus), busardo ratonero (Buteo buteo), azor (Accipiter gentilis) y gavilán (Accipiter nisus) .

Por último, la Sierra de las Nieves acoge a multitud de otros animales, mención especial merecen el galápago leproso ((Mauremys leprosa) y el cangrejo de río autóctono (Austropotamobius pallipes) el cuál hace de las Sierras de las Nieves uno de sus bastiones más importantes en el sur de la península Ibérica.

Otros aspectos no tan visibles de la Sierra de las Nieves

Otros aspectos clave en la modelación de la Sierra de las Nieves además del clima son su geología y el agua, ambas van cogidas de la mano ya que el agua junto con las características geológicas de las rocas bajo las que se asienta la vida en el parque forma unos paisajes subterráneos muy destacables. Primeramente, los ríos y arroyos que bañan la sierra son de gran importancia para el mantenimiento y el funcionamiento del medio natural al igual que sustentan importantes niveles de biodiversidad. Los ecosistemas acuáticos de los río Verde, Guadalevín, Turón, Horcajos y de los Caballos acogen especies de gran valor y/o amenazadas.

A pesar de encontrarse en el sur de la península, la Sierra de las Nieves recibe grandes aportes de agua en forma de precipitaciones provenientes en su mayoría desde el estrecho de Gibraltar, esto sumado a la predominancia de las rocas calizas ha originado la formación de importantes acuíferos kársticos. En la Sierra de las Nieves podemos encontrar uno de los sistema de cuevas y galerías subterráneas más complejo de la península Ibérica.

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