Plataformas para conseguir el anidamiento del buitre negro

El buitre negro (Aegypius monachus) con sus casi tres metros de longitud y una población de alrededor de 2.500 parejas es considerada una de las rapaces más emblemáticas de la Península Ibérica. En ella se encuentra el verdadero bastión del buitre negro en Europa, ya que en ella se acoge la mayor población de buitre negro del continente. La responsabilidad en materia de conservación de esta especie es enorme. Es por ello que se realizan grandes esfuerzos en la búsqueda de mecanismos para favorecer el anidamiento del buitre negro.

Características del buitre negro

El buitre negro se caracteriza por su plumaje negro con algunas tonalidades marrones, a diferencia de otro buitre común como el buitre leonado, presenta algo de plumaje en el cuello y la cabeza, aunque de manera menos densa que en el cuerpo. Como buen buitre que es se alimenta de carroña, aunque de manera más selecta que el buitre leonado, prefiriendo los tejidos musculares de los cadáveres. Esta especie anida en masas forestales de monte mediterráneo, como por ejemplo los pinares, alcornocales, encinares, etc…, y es por aquí por donde va encaminada esta medida de conservación tan llamativa que trataremos a continuación.

Nueva medida para favorecer el anidamiento del buitre negro

Esta especie se ha visto amenazada gravemente en el Península Ibérica principalmente por el uso del veneno, el gran enemigo de las rapaces, aunque también han influido otros factores como la inadecuada explotación de las masas forestales donde anida y la retirada de cadáveres.

Con el fin de estabilizar y consolidar las poblaciones de buitre negro, en estos últimos tiempos se ha comenzado a instalar plataformas sobre masas forestales con la misión de favorecer el anidamiento de estos animales. Las plataformas son colocadas en las copas de estas masas forestales donde comúnmente anida esta ave, a excepción de las poblaciones mallorquinas que prefieren los acantilados. Estas tienen forma ligeramente cóncava, estructura de rejilla y alrededor de metro y medio de diámetro, proporcionando condiciones favorables para la construcción del nido. Esto supondrá un gran acomodo en la formación de nidos y favorecerá el asentamiento de las colonias y por ende de las parejas reproductoras de buitre negro.

Por lo que hemos podido ver, esta novedosa medida se está implantando en bastiones tan importantes en relación con el buitre negro como son el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama y en alguna zona de Sierra Morena.

En los últimos años se ha visto una clara recuperación del buitre negro en la Península Ibérica, además, con la incorporación de medidas como esta se esperan alcanzar cifras estabilizadoras que aseguren la presencia y consolidación de esta ave como uno de los elementos fundamentales en las sierras mediterráneas.

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