El manejo extensivo de los olivares favorece la presencia de polinizadores

Recientes estudios en el sur de la Península Ibérica muestran que un manejo extensivo de agroecosistemas como los olivares favorece la presencia de insectos polinizadores, en concreto, las abejas. Estas realizan una labor fundamental en estos ecosistemas debido a su función polinizadora.

El valor de los insectos polinizadores en los agroecosistemas

La intensificación de la agricultura es un factor importante que contribuye a la disminución de los polinizadores y pone en peligro los servicios de polinización en los sistemas agrícolas y naturales. Entre los insectos, las abejas silvestres solitarias son un grupo muy importante de polinizadores. Son polinizadores eficientes de muchas especies de plantas. El valor de las diversas comunidades de abejas solitarias se está volviendo cada vez más claro a medida que los científicos reconocen que la polinización no puede depender de una sola especie, como la abeja procedente de la apicultura.

Por lo tanto, la conservación de las abejas solitarias es clave para garantizar servicios de polinización consistentes. Sin embargo, las abejas solitarias son particularmente sensibles a la intensificación agrícola y a la pérdida de recursos y anidación en tierras agrícolas desnaturalizadas.

abeja sobre una flor
Imagen 1. Insecto polinizador posándose sobre una inflorescencia en busca de polen

Los métodos de restauración se pueden implementar en agroecosistemas para beneficiar a los polinizadores. Por ejemplo, los hoteles para insectos son nidos artificiales que se han utilizado con frecuencia de manera eficaz como una herramienta de restauración para aumentar el número de cavidades disponibles para los polinizadores. Además, la provisión de recursos florales por áreas seminaturales, márgenes de campo o manejo extensivo de cobertura vegetal es una medida común para mejorar los hábitats de los polinizadores.

Los olivares como foco de biodiversidad

La cuenca mediterránea, área considerada como un «hotspot» de biodiversidad cuenta con grandes extensiones de olivares, que son el cultivo permanente más extendido y de importancia socioeconómica en Europa y la región mediterránea. La complejidad estructural y la estabilidad de este agroecosistema confieren un gran potencial para la conservación de la biodiversidad. Los esfuerzos para mejorar estratégicamente la biodiversidad en los olivares probablemente aumentarían los servicios ecosistémicos de estos agroecosistemas

Los olivares tienen un gran potencial para ser el hábitat de numerosas especies de plantas e insectos polinizadores. Los olivos son polinizados por el viento, pero los polinizadores sostienen las comunidades de plantas silvestres que brindan servicios ecosistémicos clave, como prevenir la erosión del suelo, contribuir al control de especies de plagas y enfermedades de los cultivos o proporcionar fertilización natural al suelo.

Imagen 2. Olivar

La agricultura extensiva en los olivares incrementa la abundancia de polinizadores

Un reciente estudio muestra el beneficio para los polinizadores mediante el manejo extensivo de la cobertura vegetal del suelo. Es decir, mantener la cobertura vegetal en los huertos durante la mayor parte del año frente a su eliminación mediante herbicidas, es más beneficioso para los polinizadores.

El estudio mencionado tuvo lugar en el sur de España (Andalucía). Se tomaron muestras de diferentes olivares comparando olivares bajo manejo extensivo versus otros bajo manejo intensivo de cobertura herbácea. Para comparar la abundancia de polinizadores entre los dos ambientes, se instalaron hoteles de insectos y se analizó la tasa de colonización de sus cavidades por parte de los polinizadores diferenciando las tasas de colonización entre prácticas extensivas e intensivas.

Los huertos de manejo extensivo mantienen una cobertura herbácea natural la mayor parte del año, antes de eliminar la vegetación a fines de la primavera mediante el pastoreo o la siega. Por el contrario, el manejo intensivo implica la eliminación persistente de hierbas mediante el uso de herbicidas y / o arando el campo varias veces al año. Además, algunos de los olivares extensivos se manejaron de acuerdo con pautas orgánicas (manejo de cobertura extensiva sin uso de pesticidas ni fertilizantes artificiales).

Se utilizaron hoteles para abejas para evaluar las tasas de colonización y muestrear la comunidad de abejas silvestres solitarias que anidan dentro de las cavidades sobre el suelo. Se colocaron estos nidos para abejas en diferentes microhábitats (matriz del olivar, áreas no productivas, bordes y pequeños parches seminaturales) para muestrear la mayor variabilidad posible dentro de cada olivar.

Imagen 3. Hotel o nido para insectos polinizadores

Las tasas generales de colonización responden positivamente al manejo extensivo de la cobertura vegetal. Además se vio que las diferencias en las tasas de colonización en respuesta a los diferentes tipos de manejo de la cobertura vegetal local alcanzaron su punto máximo en un paisaje de complejidad intermedia, mientras que las fincas ubicadas en paisajes de baja o alta complejidad no mostraron diferencias claras en las tasas de colonización. El cambio a una gestión extensiva en paisajes de complejidad intermedia aumentaría las tasas de colonización en más del 80%. A continuación, se muestra el por qué a tal hecho.

Teniendo en cuenta lo dicho en el párrafo anterior, la disponibilidad de recursos florales no es el principal factor limitante para las abejas que anidan en cavidades en paisajes de baja y alta complejidad. En paisajes muy homogéneos, las abejas pueden estar limitadas principalmente por cavidades naturales para anidar (por ejemplo, madera, tallos huecos, etc.), lo que justifica la adición de nidos para abejas en muchos sistemas agrícolas para aumentar la disponibilidad de cavidades.

En paisajes muy complejos, es probable que las abejas solitarias no estén limitadas por la falta de recursos florales o sitios de anidación. Por lo tanto, agregar recursos florales a través de un manejo extensivo tiene poco efecto, ya que las abejas se propagan a las áreas agrícolas desde los hábitats naturales donde se alimentan y anidan preferentemente. En un paisaje de complejidad intermedia, las abejas que anidan en cavidades parecen tener suficientes cavidades, pero pueden estar limitadas por los recursos de alimentación y, por lo tanto, son más dependientes del manejo de la cobertura de herbáceas.

Además, el manejo orgánico también afecta positivamente las tasas de colonización . Así, se demostró que, los nidos para abejas colocados en olivares orgánicos tuvieron mayores tasas de colonización que los intensivos, en todos los paisajes. Un cambio de manejo no orgánico a orgánico proporcionó un aumento medio del 53% en las tasas de colonización de los terrenos estudiados.

Se ve una fuerte interacción entre la complejidad del paisaje y el manejo de la cobertura de herbáceas en los olivares. Dado este resultado, se sugiere que el manejo extensivo de la cobertura vegetal del suelo en olivares debe ser priorizada en áreas con complejidad paisajística media. Este estudio también muestra que las medidas locales de manejo extensivo de la cobertura vegetal deben ir acompañadas de estrategias que busquen aumentar la heterogeneidad del paisaje en paisajes extremadamente homogéneos.

Las tasas de colonización en nidos es una medida estrechamente correlacionada con la densidad de polinizadores y pueden usarse como una herramienta de bioindicación efectiva.

un manejo extensivo de las hérbaceas favorece la presencia de insectos polinizadores
Imagen 4. Un manejo extensivo de las herbáceas favorece la presencia de los polinizadores

Para concluir, el manejo orgánico de los olivares condujo a mayores tasas de colonización en los nidos, por lo que se sugiere que fomentar la agricultura ecológica, una práctica bastante minoritaria en los olivares, debería ser una prioridad para las administraciones.

Una vez que el déficit de cavidades naturales mejora con el suministro de nidos, los olivares orgánicos podrían comportarse más como áreas seminaturales para estas abejas que colonizan las cavidades; al no tener plaguicidas y proporcionar más recursos, funciona como una zona de concentración donde se encuentra una mayor abundancia de especies sin importar la complejidad del paisaje. Se demuestra en varios estudios que existe una evidencia abrumadora de que la agricultura orgánica beneficia a la biodiversidad y los servicios de polinización.

Fuente:

Martínez‐Núñez, C, Manzaneda, AJ, Isla, J, et al. Low‐intensity management benefits solitary bees in olive groves. J Appl Ecol. 2020; 57: 111– 120.

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