Diferencias entre gato montés y gato doméstico

El gato montés (Felis silvestris) y el gato doméstico (Felis silvestris catus) a menudo son confundidos debido a sus importantes similitudes a simple vista. En este artículo se exponen los principales puntos a tener en cuenta para una correcta diferenciación entre ambos felinos y que nos permitirá conocer a uno de los grandes depredadores de la Península Ibérica.

El gato montés presenta un aspecto fácilmente confundible con el gato doméstico. Sin embargo, la característica principal que los distingue es que el gato montés presenta un mayor tamaño y robustez, tanto en su tronco y cabeza, como en sus extremidades y cola.

Características principales del gato montés

Su pelaje es de color grisáceo al igual que el de muchos gatos domésticos, pero cabe destacar la presencia de bandas o líneas negras muy marcadas en diferentes partes de su cuerpo. Las menos visibles a simple vista se encuentran en su cuello. Muy característica es la banda negra uniforme que ocupa su dorso desde la cabeza hasta el inicio de la cola. Las manos y los pies son negros, lo cual se puede observar con facilidad cuando observamos a un individuo desplazándose.

Gato montés donde se aprecia con claridad su característica banda negra en su dorso
Ejemplar de gato montés donde se aprecia con claridad su característica banda negra en el dorso

La cabeza es grande, ancha y robusta con mandíbulas que hacen ver su gran fuerza en la mordedura, muy necesaria a la hora de dar caza a sus presas.

Una de las características diferenciales del gato montés es su cola, que es larga y robusta. Esta presenta varios anillos negros muy marcados y una bola ancha y negra de pelo en su parte terminal.

Los gatos monteses a diferencia de otros felinos tienen ciclos de actividad que abarcan mas allá de las horas nocturnas, dejándose ver también durante el día, sobre todo al amanecer y al atardecer.

Su dieta esta basada principalmente en conejos y roedores, aunque también pueden dar caza a gran variedad de aves e insectos.

Su distribución por la Península Ibérica es muy amplia aunque de forma discontinúa en gran parte debido a la fragmentación del hábitat. En España podemos encontrar dos subespecies de gato montes: Felis silvestris silvestris, presente en el norte de España y el resto de Europa, y Felis silvestris tartessia localizada en el sur peninsular, en la región mediterránea. Esta última subespecie se considera un endemismo ibérico.

El gatos montes esta asociado a medios forestales o extensas áreas de matorral mediterráneo salpicadas con zonas esteparias o paisajes agrícolas donde da caza a sus presas. Es una especie solitaria y solo se agrupan entre machos y hembras en la época de celo. Son animales muy territoriales por lo que usan sus excrementos y orina para marcar su territorio.

Principales diferencias entre gato montés y gato doméstico

Lo primero que nos puede ayudar a diferenciar ambas especies es el tamaño, la robustez del gato montés es muy superior a la del gato doméstico. Este aspecto se aprecia con claridad en todas las partes del cuerpo.

  • La cabeza es más masiva en el felino salvaje que en el doméstico.
  • Los ojos del gato montés son siempre de un color amarillo-verdoso o verde inconfundible.
  • Los bigotes del gato montés son siempre blancos, largos y caídos hacia abajo.
  • Las patas además de ser más fuertes y robustas en el gato montés tienen un color de pelaje muy característico, predominando el color negro.
  • La cola quizás es la parte más llamativa a simple vista por la que nos podemos guiar para diferenciar entre gato montés y doméstico. Es larga y robusta. Esta presenta varios anillos negros muy marcados y una bola ancha y negra de pelo en su parte terminal que los distingue perfectamente de un gato doméstico.
Retrato de un gato montés donde podemos ver los principales rasgos característicos de la especie, en especial sus ojos y bigotes
Retrato de un gato montés donde podemos ver los principales rasgos característicos de la cabeza, en especial sus ojos y bigotes

A pesar de todo esto, en ocasiones resulta muy complicada la diferenciación entre individuos de ambas especies, sobre todo en individuos jóvenes y en casos de hibridación. En estos casos sería necesario un análisis genético para saber a ciencia cierta si se trata de un gato salvaje o doméstico.

Las grandes amenazas para el gato montés

El gato montés al igual que la mayoría de la fauna ibérica sufre importantes amenazas que hacen peligrar la conservación y el desarrollo de sus poblaciones. Las principales son:

  • Cepos, lazos y jaulas trampa. Afortunadamente la amenaza de este tipo de herramientas empleadas para el control de depredadores ha disminuido mucho en los últimos años. Sin embargo, se siguen dando casos de muertes de gato montés y otros mamíferos de pequeño tamaño debido a estos utensilios, empleados principalmente en los cotos de caza.
  • Fragmentación y pérdida del hábitat. La urbanización de su hábitat y la construcción de vías de transporte aísla a los individuos lo que dificulta la movilidad y el intercambio genético haciendo a la especie mas vulnerable a las enfermedades y a la hibridación.
  • Contacto con gatos domésticos. El contacto con los gatos domésticos asilvestrados es el principal problema al que se enfrenta el gato montés ya que da lugar a la hibridación entre especies y a la transmisión de enfermedades. Este problema se acentúa en areas con densidades de población humana muy altas donde el número de gatos domésticos que se adentran en en el área de dispersión del gato montés es mayor.
Imagen de un gato montés, en ella podemos apreciar su característica cola
Imagen de un gato montés, en ella podemos apreciar su característica cola

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